Festival “no convencional” de música tradicional

DEMANDAFOLK

31 de julio y 1 de Agosto de 2009
Tolbaños de Arriba, Sierra de la Demanda (Burgos)

De cómo un pueblo de 50 habitantes se prepara para recibir a por lo menos 3000 asistentes.

Últimamente, y ya van 3 años, Tolbaños de Arriba es un hervidero durante las dos últimas semanas del mes de Julio. No es que trabajemos demasiado, pero entre todos (tolbañeses, huertaños, burgaleses, madrileños, los Servicios de Medio Ambiente y ¡hasta el Ejercito!, acondicionamos lo que otrora fue glorioso escenario de victorias futbolísticas Tolbañesas, para que se pueda llevar a cabo DEMANDAFOLK. Montamos barras, preparamos carpas, hacemos ceniceros, clavamos estacas, balizamos las zonas de acampada y aparcamiento, dejamos que nuestros mayores se suban a los andamios (siempre atados), a Fermín le dejamos sólo con sus chispas… todos los años surge algo nuevo. Este año, la zona de acampada tranquila y la obra hidráulica que hubo que hacer para que funcionara el pilón. Pero sobre todo almorzamos (un almuerzo típico consta de pan, jamón, chorizo, sardinillas… y un cuartillo de vino por barba), y nos reímos un montón.


Montaje de las carpas de Mercado de Artesanía

El ejército ayudando a montar una de las carpas

Llegan el equipo de sonido y los baños!

¡Cómo preparan ceniceros las DEMANDAcolaboradoras!

¡Será por ceniceros!, bueno que luego vienen muchos

Lo mejor… EL ALMUERZO!!!!



El señor alcalde y su Guardia de Corps

 


De cómo Tolbaños se convirtió en el Infierno… Os Diaples d’a Uerba!!!


El Viernes 31 de Agosto, qué le habremos hecho a San Ignacio de Loyola, empezaba DEMANDAFOLK`09, y eso en la Sierra es fiesta nacional. A eso de las 5 de la tarde comenzaban a llegar los primeros acampados, y la maquinaria DF se ponía manos a la obra. Los colaboradores de la zona de acampada, en sus puestos, los iban recibiendo y distribuyendo. Este año, podían elegir: zona clásica para los más trasnochadores y libre de ruidos para aquellos que pretendían descansar por la noche.

Los coches llegaban a buen ritmo a la zona de aparcamiento, las calderetas y el cocido hervían en sus pucheros (menos mal que hay gente en todo), hasta que el reloj de la Iglesia dio las 22:35. San Roque y San Juan temblaban en sus peanas cuando se apagaron todas las luces del pueblo y Tolbaños de Arriba descendió al averno para recibir a los demonios, a las brujas, al azufre y las chispas del mismo Satanás… llegaban a la Sierra OS DIAPLES DÁ UERBA.

L


Los primeros acampados montan su chiringuito

Como huelen esas calderetas…

Cuidado con los Diaples!

Los Diaples por las calles de Tolbaños

Diaples, fuego total.

DEMANDAFOLK baila la jota al son de los Diaples

os primeros acampados montan su chiringuito Como huelen esas calderetas…
Pasarán muchas generaciones antes de que los Tolbañeses olviden esta invasión del inframundo.
Los diablos recorrían las calles a su antojo, con sus fuegos, con sus bailes, con sus músicas, con sus ritos.

Al principio, los asistentes a DEMANDAFOLK miraban entre incrédulos y temerosos, pero poco a poco su fueron contagiando del ritmo maldito de sus tambores y se unieron a la fiesta. Saltaron a su comba de fuego, pasaron por debajo de sus llameantes fuentes y acabaron todos juntos, tolbañeses, visitantes y Diaples bailando al son de tan satánicas melodías.
Poco a poco la gente se recogía, pero en el bar, contagiados por el dulce olor del azufre, algunos valientes siguieron tocando, cantando, bailando y bebiendo hasta que, ebrios de vino y dulzaina se encontraron con que todo tiene fin, hasta las orgías del Infierno. Y Paco les sugirió que ya era hora de volver a la realidad y echarse a dormir un rato.

 

De cómo los Pelendones volvieron a la Sierra y se inauguró DEMANDAFOLK’09.

Cantaba el gallo a las 7:00 del Sábado 1 de Agosto, y algunos ya habían emergido del averno. Había que terminar de prepararlo todo para el día grande. En Riocabado de la Sierra se levantaban al son de la dulzaina para comprobar que su pueblo estaba tomado por ciclistas. Tras los últimos consejos del señor alcalde acerca de las zonas más comprometidas de la Vía Verde, a las 11:00 de la mañana daban sus primeras pedaladas los más de 35 participantes en la “1ª Marcha Cicloturista DEMANDAFOLKVías Verdes”. Siguiendo la antigua ruta del tren minero, los aguerridos ciclistas debían recorren los 35 km que los llevarían por los agrestes parajes de Monterrubio de la Demanda, la ermita de Vega, Huerta de Arriba y Tolbaños de Arriba, para llegar, cansados pero contentos, al DEMANDAFOLK.


Mientras tanto, en Tolbaños se iban congregando los Pelendones, señores de estas tierras desde antes de los romanos, para marchar en pasacalles hasta el recinto del festival. Acompañados por los Gigantes y Cabezudos del Barrio de San Pedro de Soria y amenizados por el tañir de dulzaina y tambor, recorrieron las calles del pueblo, despertando a los Tolbañeses y recordándoles que el infierno que vivieron la pasada noche había sido sólo un espejismo, era sábado y comenzaba la fiesta. Todos juntos alcanzaron entre jotas y pasacalles el recinto del DEMANDAFOLK para, tras atravesar el puente romano, vestigio de sus antiguos enemigos, llegar donde ya los esperaban para pingar el Mayo y dar inicio oficial a la tercera edición del DEMANDAFOLK.


A la vez que los pelendones llegaban los primeros y cansados ciclistas, y entonces, los mozos de los pueblos de la zona, tensaron cuerdas y enarbolaron crucetas para volver a levantar el Mayo, que este año, como novedad y como respeto al medio (objetivo 3), fue el mismo que se había pingado en Tolbaños el primer día de Mayo. Esta tradición tan arraigada en la Sierra, la Pingada del Mayo (objetivo 1), encandiló como el año anterior a los foranos, que entre vítores celebraban cada nueva izada del bello pino. Al fin, la bandera del festival ondeó en lo alto del Mayo, y, pese a las amenazantes nubes que se asomaban entre sus movimientos, comenzaba un día de fiesta “no convencional”, el DEMANDAFOLK’09


Las bicis, preparadas para salir desde Riocabado

Pero qué pelendones más fieros…

Las Pelendonas llegan a DEMANDAFOLK

Por fin… la meta.

Entre todos, el DEMANDAmayo se sube mejor



De cómo a pesar del primer chaparrón los asistentes llenaron la barriga.

Los coches seguían llegando y los asistentes elegían los sitios para poner las tiendas que les servirían de cobijo. La zona de caravanas se llenaba a buen ritmo. Los más pequeños disfrutaban del primero de los talleres organizados por la Fundación Oxígeno. Una visita explicada a los alrededores en la que los niños aprendieron a identificar pinos, hayas o robles, a distinguir al picapinos del cárabo (objetivo 2), y a descubrir emocionados el rastro de una familia de ciervos o de un jabalí perezoso.

Mientras tanto, la gente curioseaba por el mercado de artesanía y viandas de la zona (objetivo 1), aprovechaba para refrescarse en la barra o comprar la camiseta oficial del festival (objetivo 2). Este año el mercado lo componían 11 puestos: Mimbre desde Tolbaños de Abajo, Productos de Cuero desde Escalada, Productos el Peñedo desde Quintanar de la Sierra, deliciosa Miel de Riocabado de la Sierra, Repostería artesanal del Valle de Mena, las famosas botas de vino de Botería Domingo de Burgos, los afamados Quesos Nieto de Arlanzón, Joyería en Plata de Covarrubias, un Campo de Sueños desde Terradillos de Sedano), las siempre apetecibles Conservas Vegetales Orcasol de Nájera o la Joyería en Macramé de una artesana de Burgos. Como siempre productos de localidades cercanas para fomentar el consumo de productos locales (objetivo 3).


Acampados llegando el sábado

El puesto de la zona de acampada, a su servicio

Los coches llegan, pero los colaboradores del parking están al loro

Taller de Medioambiente para niños

Puesto de conservas vegetales del mercado

Puesto de repostería del mercado

Todo transcurría con normalidad hasta que a eso de las 14:00, cayó sobre DEMANDAFOLK el primer chaparrón de la tarde. La gente corría a cobijarse en carpas, tiendas y coches, los operarios de sonido se afanaban por cubrir los equipos, suspendiéndose temporalmente la prueba de sonido… No alteró el agua el ánimo de los DEMANDAcolaboradores, que, en sus puestos, ayudaban en lo que podían. Aunque las nubes seguían descargando, las tripas se habían ya olvidado del desayuno que habían tomado en el puesto de bocadillos y empezaban a pedir a gritos la famosa caldereta de cordero serrana (objetivo 1). La gente, hambrienta pero paciente esperaba bajo las últimas gotas de lluvia mientras los caldereteros daban el último toque maestro a esta joya culinaria. Se repartieron las más de 700 raciones de caldereta mientras el sol volvía a dejarse ver, lo que permitió que las familias y grupos de asistentes
Los asistentes, esperando la caldereta bajo la lluvia. El chubasquero de moda para repartir la caldereta.


Los asistentes, esperando la caldereta bajo la lluvia
El chubasquero de moda para repartir la caldereta

Al final y todo, se pudo comer la caldereta, qué rica!

Los Diaples también comen… y beben.

Un café en el puesto de bocadillos o una siesta bajo los pinos nos trasladó a la primera de las actuaciones de la tarde. Alfonso Díaz, conocido folklorista burgalés daba toda una lección de músicas populares. Alfonso ha recuperado gran parte de las canciones y de los trajes que se utilizaban en estas sierras en épocas pasadas, y su espectáculo es una mezcla de clase, concierto y Cuentacuentos, todo ello ejecutado con la maestría del que se sabe juglar. El taller se publicitó para niños, pero las bocas más abiertas ante las divertidas historias y buen hacer con los instrumentos de sus abuelos fueron de los padres (objetivos 1 y 2).

Antes de que acabara la actuación, un grupo de adultos salía guiado por los chicos de la Fundación Oxígeno a conocer de mano sabia la biogeografía de las Dehesas serranas.


Alfonso Díaz, folklorista, dejando boquiabiertos a jóvenes y no tan jóvenes

Enseñando el monte a los mayores.


De cómo DEMANDAFOLK resistió al diluvio y se convirtió en una fiesta.

Las nubes seguían mostrando los dientes en las alturas, como increpando al festival por la osadía de invitar a los Diablos del infierno la noche anterior. A eso de las 6 de la tarde cumplieron sus funestas amenazas. Cuando apenas quedaban 15 minutos para finalizar la prueba de sonido, descargó sobre DEMANDAFOLK el diluvio universal. Lluvia, granizo y vientos huracanados azotaron la Sierra. Las gentes se dispersaron, los músicos apuraban ateridos los restos de la comida en la carpa de colaboradores, los técnicos de sonido se tiraban de los pelos y volvían a cubrir los equipos y los colaboradores se afanaban en proporcionar sitios de refugio a los que no habían conseguido cobijarse.


La gente se refugiaba del diluvio en improvisados sitios a cubierto que la organización pudo habilitar

Los asistentes, esperando que escampara

La gente se refugiaba del diluvio en improvisados sitios a cubierto que la organización pudo habilitar Los asistentes, esperando que escampara El castigo se prolongaba ya una hora cuando se corrieron los primeros rumores de suspensión. Se extendían como la pólvora rumores de otros festivales que habían sido suspendidos, que DEMANDAFOLK no sería la excepción. Que no había evento que resistiera tamaña inclemencia meteorológica. Pero el que aguanta, bebe y canta. El firme aguantaba, no había llovido en todo el verano y todo el agua era bienvenida por el sediento terruño. Los colaboradores, impertérritos en sus puestos, seguían controlando los puntos conflictivos sin arredrarse ante el granizo. Los asistentes no desesperaron y aguardaban en sus coches, en sus tiendas… no era justo. DEMANDAFOLK debía continuar. Todavía duró media hora más la agonía, pero las nubes empezaban a ceder, a deshilacharse.
Los mayores, pastores de otras épocas, aseguraban que la tormenta había pasado, que cuando de tarde llueve, por la noche se bebe. Y a ello se aferraron todos. Se puso en marcha la máquina y todos corrieron a sus puestos. Se achicó el agua del escenario, de los toldos y se reanudó la prueba de sonido.
Ante los primeros rayos de sol, hordas de asistentes, los verdaderos artífices de la resistencia de este festival, salieron de sus refugios, y bajaron a disfrutar de los primeros acordes de DEMANDAFOLK y a refrescar el gaznate a la barra, donde, por descontado, todo estaba esperándoles.


La organización, fregando el escenario para evitar riesgos a los músicos y a los equipos

Tras la lluvia, los asistentes se volcaron con el festival

Le tocaba abrir el tarro de las esencias tradicionales a ABROJO, veterano grupo de Laguna de Duero. Con el gran dulzainero Librado Rogado ahora en sus filas, demostraron a los más de 3000 espectadores que en esos momentos abarrotaban el campo de fútbol que el folklore castellano sigue vivo. Sonaron jotas, corridos, reboladas…. El diluvio había dejado el firme en perfectas condiciones para que las gentes disfrutaran bailando, y se empezaba a vislumbrar que DEMANDAFOLK volvería a ser una fiesta.


Librado Rogado, componente de Abrojo, frente a DEMANDAFOLK.

Visión general del público durante la actuación de Abrojo

Entre baile y baile los asistentes visitaban, ahora con tranquilidad, el mercado de artesanía y la carpa en la que la Fundación Oxígeno había preparado una exposición dedicada a los pastores del mundo, tan diferentes pero tan parecidos, en lugares tan distantes como Etiopía, Mongolia o la Sierra de la Demanda.

El puesto de productos oficiales no paró ni un momento Asistentes visitando la exposición sobre la Trashumancia, organizada por la Fundación Oxígeno.


El puesto de productos oficiales no paró ni un momento

Asistentes visitando la exposición sobre la Trashumancia, organizada por la Fundación Oxígeno

Asomaban las primeras estrellas de la noche, todavía entre las amenazadoras nubes, y subían al escenario La Tolba. Este grupo, formado gracias al tesón de sus componentes, no quiere que los cantares que les cantaban sus abuelos queden en el olvido, y por ello, se los cantan ellos a sus nietos asegurando que la tradición perdure. Cada año lo hacen mejor y el público lo nota, y este año desde el césped corearon los grandes éxitos de otras épocas, entre ellos el ya famoso “Ya se van los pastores”.

Mientras los pamplonicas de Keltiar Aldea preparaban su actuación Pablo, zanfoñista formado en la Escuela de Folklore “Plaza de Castilla” dejaba boquiabiertos a los menos acostumbrados a estos instrumentos medievales, interpretando romances que nos trasladaban a otras épocas.


La Tolba, en plena actuación

Pablo, zanfonista de la Escuela de Folklore Plaza de

La barra hervía, pero no había agobios, los DEMANDAcolaboradores cada vez hacen mejor su trabajo. En todos los demás puestos, todo en orden.

Y subieron los navarros al escenario. Habían creado grandes expectativas con su repertorio, que pretende hacer un recorrido por todo el arco atlántico desde Irlanda y Bretaña, hasta Galicia. Y no defraudaron. La combinación de gaita navarra o gaita gallega, magistralmente interpretados por Íñigo, con instrumentos más clásicos como el oboe, el violín o la flauta travesera, dejó patente que la música tradicional también puede evolucionar y acercarse a sonidos más pop-rock, sin dejar de perder su esencia.


Desde Pamplona, Keltiar Aldea

Os diaples d’a Uerba y Keltiar Aldea en la carpa de los músicos

De cómo DEMANDAFOLK volvió a ser un éxito.

Mientras el público pedía a gritos otra a los de Iruña, al lado de los baños se preparaba uno de los grandes éxitos de DF’09. No estaba previsto, pero una llamada en plena granizada bastó que las buenas gentes de la Batucada cogieran sus cacharros (el festival donde iban a actuar se había suspendido) y se vinieran a ver cómo podían ayudar, por si acaso DF no podía enchufar sus equipos. Y aunque al final DF pudo enchufarse estos chavales le dieron unos cuantos miles de voltios más. Los asistentes acabaron arremolinados alrededor de los más de 30 componentes de este grupo de percusión que hizo las delicias de todo el mundo con sus ritmos caribeños y sus coreografías.

Las nubes ya se habían rendido y en el cielo sólo se veían estrellas. La temperatura no parecía afectar al público, que se movía al ritmo de tambores, timbales, marimbas, congas y demás cacharros sonoros, que trasladaron a la Sierra un trocito de las músicas tradicionales brasileiras, aunque a 5ºC.

Su nombre puede llevar a equívoco, pero no fue precisamente hambre lo que pasaron los chicos de La Jambre en Tolbaños. Aunque arropados por el calor de las 2000 almas que todavía aguantaban a pie de escenario, estos jerezanos no venían preparados para los rigores de nuestra Sierra. Pero se arregló rápido, un jersey para el de la camiseta, unas botas para el de las chanclas… ¡dónde se pensaban que venían!. Y empezó el que para un servidor fue el mejor concierto de la noche. La Jambre es un grupo que pretende recuperar la música tradicional andaluza que coexistió con el flamenco hasta ser desplazada por la vitalidad de éste y de otras músicas más modernas. Su música se define por su carácter popular, y encima, está bien hecha. Lo han dicho los críticos, que han catalogado su disco Saltalindes como uno de los 10 mejores de los de música de raíz que se han publicado en nuestro país en los últimos años. Y eso el público lo nota. Chuchi, Pepe, Jose Cabral, Antonio, David y Hendo se entregaron al público y el público se entregó a la Jambre, y ese frío del que hablábamos desapareció durante un rato del recinto de DEMANDAFOLK. Aunque todos deseábamos que el concierto nunca acabara, había que seguir con la fiesta, porque eso era precisamente lo que venía a continuación… habíamos sido testigos del ARTE, ahora llegaba LA FIESTA.


La Batucada, en pleno éxtasis percusionista

La Jambre, unos artistas


Antes, convenía reponer fuerzas con un bocadillo (este año de calidad superior), vaciar la vejiga en los baños con nuevo diseño, y pasarse por la barra a repostar gasolina… lo que venía a continuación no nos iba a dejar movernos del sitio. Bueno, si, pero para botar sin parar.

No es fácil comprender cabalmente la música de los Cuchufellos, ya que, como dicen en su web, seleccionan los rasgos propios de las tradiciones occitanas de "conditione rusticorum" combinándolas con las cadencias habituales del gallego de "arrecendo campesino", ponen su inspiración al servicio de esmorgas, romerías, parrandas, larpeiradas, foliadas, vendimas e folguedos, tendiendo a subvertir los estilos sin inhibiciones ni psicológicas ni sociales. Música propia de almas no corruptas, ungida de gracia latina y profundidad céltica. Aunque esto no hay quien lo entienda, todo queda claro al tener encima del escenario (o debajo, como empezaron y acabaron su actuación) el saxo de Marcos, la trompeta de Rubén la guitarra de Darek, a Marcos y su batería y a Andrés con sus gafas de sol de visión nocturna… sólo importa moverse, saltar, botar, echar un trago… en definitiva, disfrutar de estos gamusinos (es lo que significa Cuchufellos en galego) que volvieron a conseguir que DEMANDAFOLK’09 acabara en éxtasis otra vez, poniéndonos a los organizadores la cosa muy chunga para el año que viene… a ver quién supera esto.


Vista del público durante la actuación de Os Cuchufellos

Os Cuchufellos, terminando su actuación entre el público

Como la lluvia nos había fastidiado algunas horas de disfrute, la jornada todavía se alargó unas horas más, la gente no quería irse a la cama (aunque los que ya se habían ido disfrutaban de un silencio plácido en la zona de acampada libre de ruidos). Mientras los técnicos recogían el escenario y los
equipos, los más animados disfrutaban de una madrugada festiva, salpicada de múltiples actuaciones espontáneas de músicos amateurs (y no tan amateurs) y de la música que sonaba desde la barra, todo ello bajo un manto de estrellas que hace que amanecer en DEMANDAFOLK sea toda una experiencia.


Jóvenes disfrutando de la madrugada en DEMANDAFOLK

De cómo hemos vuelto a demostrar que es posible disfrutar del monte sin causarle molestias.

Despertó DEMANDAFOLK el domingo 2 de Agosto, y, aunque ya no es una sorpresa, debemos seguir sorprendiéndonos de que, gracias a la organización, que nos llena el recinto de papeleras y ceniceros, pero sobre todo gracias a los que asistís, que os creéis que es posible y buscáis una papelera donde echar el vaso o el cenicero para apagar la colilla, el recinto seguía tan limpio que nadie
adivinaría que el día anterior 3000 personas habían disfrutado de un día de fiesta (objetivo 3).


DEMANDAcenicero usado, el domingo por la mañana

DEMANDApapelera con su doble bolsa de separación de residuos

Aspecto del recinto de los conciertos el domingo por la mañana

Aspecto de la zona de acampada el domingo por la mañana


Crear un festival “no convencional” y para todos los públicos

El original formato híbrido entre festivales de folk y de otros géneros como el rock o el pop hace que tengan cabida todos los públicos. Además va acompañado de una cuidada selección de los grupos y actividades, una imagen adaptada a los nuevos tiempos (nuestra mascota “OVEGA”, el camiseta oficial y otro merchandising, baños químicos…) y una excelente organización, todo ello para que gente de todas las edades disfrute de un día inolvidable con el folklore y el respeto al entorno como telón de fondo.

Conseguir un festival sostenible:

Podemos decir después de 3 años que es perfectamente posible que un festival de estas características apenas deje huella en el entorno. Desde DEMANDAFOLK ponemos los medios para ello: En el recinto se instalaron 100 papeleras artesanas (con dos bolsas para separar residuos, orgánico y envases, y con personal encargado de cambiar bolsas), cada una con su DEMANDAcenicero.

Se habilitaron puntos limpios para el reciclaje y la separación de residuos. Se dotaba a cada grupo de acampados con bolsas de basura y ceniceros “de campaña”, se repartieron más de 200. Se usó más papel y menos plástico (los platos y cubiertos repartidos en la caldereta y en las sopas de ajo eran biodegradables) y se fomentaba el reciclaje de los vasos de plástico. Se repartieron 600 DEMANDAceniceros individuales para conseguir el OBJETIVO “COLILLAS CERO”, que no quedara ni una colilla tirada por el recinto del festival. Se entregaron programas de mano a los asistentes (más de 2000), indicando que son reutilizables como separador de libros, fomentando así el reciclaje. Pero sobre todo se trató de concienciar a los asistentes de que ellos son los que realmente hacen posible la sostenibilidad, que gracias a ello podremos mantener DEMANDAFOLK por muchos año. Para ello, por ejemplo, uno de los productos que se vendían en la tienda de productos oficiales era una bolsa de la compra reutilizable, fomentando así que no se usen bolsas de plástico en los supermercados, adelantándonos unos meses a las campañas publicitarias que inundan la televisión actualmente.

En este apartado contamos con la indispensable ayuda de la Fundación Oxígeno, que organizó dos rutas guiadas (una para niños y otra para adultos) por el pinar y, contando con su ayuda y para paliar el impacto (emisiones de CO2) que, inevitablemente, este tipo de eventos genera, se organizará una siembra de árboles en otoño.

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Demandafolk 2010.

 

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